sábado, 27 de mayo de 2017

87

Divagaciones 87

Persiste frutal el limonero
con sus óvalos verdes,
pese a esta calma febril,
pese al silencio que habita
en este rincón de mi bosque
y el olivo persiste
a los decenios vividos
y a las ventiscas grisáceas
y a los vendavales locos
y el  almendro persiste
a los inviernos crudos
y a los helores de enero
con sus ramas desnudas,
yo
milagrosamente
persisto
pese
que
la 
noche
me
llama.

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86

Divagaciones 86

Voy de acá para allí
como por la noche sin brújula
voy
aleatoriamente
buscando motivos
para seguir escribiendo
pero es que no,
que se me ocultan,
que se me escapan,
que soy inservible,
como los que han dicho todo,
para seguirles la pista.

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85

Divagaciones 85

No tengo fe en las palabras
ni en la boca que dice: 
"Oh, amor, será para siempre"
y aunque sea para siempre
no tengo fe
porque la no certeza
se extiende más allá de los deseos
de ansiar lo infinito
y lo que ahora luce
con su fulgor sin límites
se apagará mañana
con un asombro en los iris.

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viernes, 26 de mayo de 2017

84

Divagaciones 84

He aquí la verdad de tus promesas,
son mis labios la fuente de tus besos,
mis manos el pincel de las caricias,
mi cuerpo el enigma de tu gozo,
mi palabra
la dulzura en tus oídos;
mas Noli me tangere, proclamo
y huye por fin de la utopía
para hacerte real
aunque me duelas.

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83

Divagaciones 83

Llegan a mi memoria
los jazmines de mi infancia
impregnando la brisa
con su aroma,
y aquella adolescencia
de crepúsculos granates
en tanto planeábamos
locuras en el rompiente
y la clara transparencia
del Levante en nuestros rostros,
con la vida palpitante
en los cuerpos, con los mapas
abiertos a  nuestros pies
y el ocaso tan lejano
que entonces 
nos parecía inalcanzable.

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82

Divagaciones 82

Tras las tapias
un remolino de sombras que se evaden
hacia lo oscuro,
unos pasos que se acercan,
una Luna que no existe
y la noche
que bulle ardorosa
en el bosque aquietado
y sus silencios,
todos sus silencios
en carne viva.

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jueves, 25 de mayo de 2017

81

Divagaciones 81

La sonoridad de las letras, de las sílabas,
de todas las palabras que se quedan
proscritas en los papeles, de lo cursi
de nombrarte: Azul, Alejandría, lucerna,
quinqué, lámpara que me norta 
en mis noches neblinosas, girándula 
de brillos hermosísimos en los cielos
cristalinos del verano. Hoy, amor mío,
toca desterrar de mis dedos el aroma
a jazmín que me subyuga, el vidrio
transparente de la alberca y la Luna
que riela sus enigmas fluorescentes
en el agua. Hoy toca una crisis más
de coprolalia, decir, por ejemplo,
cianosis en los iris que te miran
con sus sueños roturados, necrosis
de las lenguas que proclaman
justicia para el niño que guardamos
perdidos en nuestros pechos,
exilio de las manos que acarician
con pasión tu silueta y canto, amor,
necrosis para un canto de esperanza
que nos salve, que nos sane
si acaso levemente o que al menos
nos alivie.

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80

Divagaciones 80

Hoy toca
hablarte de la calma
apostada en mis jardines,
de la rectitud de los tallos
de las rosas, de la danza consciente
de los pájaros, del rubor
que sacude a los termómetros,
de la mar domesticada.
Hoy toca, amor, hablarte
del amor,
del amor y la belleza
¿o son cosas tan distintas?

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79

Divagaciones 79

Asciende, 
sube lentamente la escalera
o baja sin prisas hasta la carne,
marca los pasos, días tras día,
acecha impertérrito, su paz y su sosiego
asombra a los que aguardan el último suspiro. 
Y siempre,
siempre gana
la partida de convertirte en humus,
en nada, en cenizas, en seroja.

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miércoles, 24 de mayo de 2017

78

Divagaciones 78

Ángel que en la noche
llega desde el bosque hasta mis ojos
con las alas rebosantes de umbrías,
dime
en qué lugar, 
en qué isla remotísima,
en qué nuevo continente
florido de imposibles,
nacerá la luz
mañana
si
ella
se adentra en sus sueños
y no quiere escapar
hasta mis manos.

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77

Divagaciones 77

Rebosan las calles de viandantes,
quiénes son, de qué lugares llegan
al núcleo de mi pueblo, al alma
de mis mares. Quiénes son
estos extranjeros que caminan,
que observan, que sonríen
exactamente iguales
que nosotros.


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76

Divagaciones 76

Sucede tan pacífica la noche
que me parece increíble 
la calma de la mar,
la paz de los pinares,
el sueño que me llama
al descanso, 
amor mío.

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martes, 23 de mayo de 2017

75

Divagaciones 75

Trazas escaleras hacia el Norte
para desdibujar mi tierra
de la belleza que tiene. El viento
martiriza tu piel y tus oídos,
rae tus corazas, te rompe el corazón
con sus bostezos. Los perros
solitarios de mis bosques
no saben que los dioses no existen
y gañan tristezas en sus nombres
por estas ciudades desalmadas.
Se arquean los árboles las vértebras
como indóciles criaturas
que resisten el asedio del Levante
pero van desprendiendo de sus vísceras
pétalos y frutos y hojas y remedios
para seguir adelante. Se giran
y se duermen un instante, los pájaros,
exhaustos de esta maldad de lo invisible
se elevan y descienden, sisean, se alertan,
se dormitan y llegan a mi patio
para saciar sus hambres
y así me reconfortan y de ahí, 
de sus destrezas
para seguir latiendo,
percibo que hay dios y que ellos
son sus ángeles.

Me sonrío.

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74

Divagaciones 74

Tú, para pergeñar tus textos
te dabas a la ginebra, al ron, a la anarquía
de tus constantes vitales,
a todas las sustancias que exaltaran
tus venas y tus vísceras o que creasen
solsticios de  verano en tus pupilas
o vencejos emocionados
por regresar a tu casa. Tú
para escribir tus poemas
vivías en ciudades proscritas
de la luz, rebosantes de silencios,
exentas de faroles y habitabas
en cuartos sin números decentes
que daban a las lúgubres metáforas
de tus versos y podías decir
con coherencia, mis ojos están glaucos
porque tú te has hecho a un adiós definitivo
o mis manos son pájaros que duermen
sus vuelos a la intemperie en un cable
eléctrico que las hace tan grávidos
que se  tornan rezones. Tú podías decir
sin perturbarte, sin titubeos,
grito en esta  hora de los solos
porque nadie me oye
en estos edificios para solos,
grito para mí,
para mí solo
y ningún ser con vida
escucha mi reclamo.

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73

Divagaciones 73

Desde aquí hasta la noche,
día de luz, me dije, desde aquí,
desde esta mañana impoluta
con un viento respirando
dulcemente por las calles,
por las torres, por el río,
oh, me dije, desde esta hora
calurosa y desecada
hasta la noche
me llegará un crepúsculo
de granates y de iras y mío,
solamente mío.

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lunes, 22 de mayo de 2017

72

Divagaciones 72

Hay personas íntegras, sanas, sensatas,
razonables. Hay personas que valoran
la palabra honestidad sobre los oros
y que saben enfrentarse a los combates
ondeando la señal de la auténtica valentía
y si acaso
les suceden la derrota
saben afrontarla dignamente.

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71

Divagaciones 71

Se hace primavera este tiempo
de turbia primavera. 
Comienzan los termómetros
a hervir como en estío 
y muchos
de nosotros caminamos
por las grandes avenidas 
al ritmo
del dictado que ordenan
nuestros pasos, los pulsos, 
los compases
y balamos tiernamente
todos juntos 
la palabra libertad

y nos creemos.

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70

Divagaciones 70

Hay erupciones en las noticias,
dolores que se muestran ante los ojos
con todas sus crudezas
y muertes en directo. Hay
crímenes expuestos en las pantallas,
robos, violencias, homicidios, 
guerras que asolan las ciudades
más hermosas y cuerpos
desangrados en los diarios
y después,
al poco tiempo cronológico,
se olvidan.

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domingo, 21 de mayo de 2017

69

Divagaciones 69

Ven aquí que todo tiembla,
tiemblan las raíces que me hacen,
los huesos que sostienen
la parte de mí que se vislumbra
y la médula que conforma

la idea que define
lo que soy. Ven aquí,
amor,
que mi mundo hoy entona
una sinfonía a la tristeza,
un canto a la nostalgia


y me condueles.


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68


Divagaciones 68

El lugar en que nacen
las desdichas 
se sitúa al Sur 
de mis parajes, también
la belleza natural se halla
en aquellos territorios
y el hambre y la sed
y la injusticia
suceden en algunas
de aquellas parameras
y aquí,
en estos paraísos
de Occidente
ignoramos, creo yo,
estas obviedades
a propio intento.

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67


Divagaciones 67


Cuando la noche se calma
como se calma esta noche
revive el equilibrio
en la catástrofe de los pétalos,
en la copa de los árboles

se hace también la sensatez
y en la plena dimensión
de los jardines
y amor, con esta paz tan dulce
de mi bosque,
exhausto del Levante,
pienso en ti
y me sosiego.

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sábado, 20 de mayo de 2017

66

Divagaciones 66

Loca luz que tiembla en el crepúsculo
que gira
y que gira
desde el ojo de la torre
hasta las olas
avariciosas del océano
con su hambre intacta,
con su sed por los sepelios
en el rompiente,
con su ímpetu
por deglutir tu futuro.
Ojo que te nombra el naufragio,
que te indica el rumbo
hacia tu puerto,

que señala tu norte
y que te aleja
de la inmensa codicia
de la mar
por acogerte.

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65

Divagaciones 65

Llega
como un hálito de vida,
el sumo pontífice de la sangre,
la altera, la licua, la consagra
a destinos más sublimes
y se desguaza, después,
si acaso se enferma
de tedio y se oxida
deja que circule
en tu memoria
su crónica nostalgia.

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64

Divagaciones 64

Las lenguas vidriosas
de los vientos
que llegan desde el Este
hieren esta paz
de los pinares,
la calma siempreviva
de los gorriones,
el leve equilibrio
de mi ánimo.

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viernes, 19 de mayo de 2017

63

Divagaciones 63

Cuando de esta quietud
nace
la fiebre del silencio
en mi bosque
y el pulmón
que llega desde el Este
se apoca
hasta padecer de asistolia
a-ce-chan-te
toda la belleza de la calma
se hace en los rosales,
en los jazmines,
en la inmensidad de los cielos,
en la mar que se adormece,
amor,
como tú y como yo
tras la tormenta.

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62

Divagaciones 62

De este resplandor
azul oscuro de la noche
otra vez tú
insistentemente
llegas
a
qué puedo responder
si mi pulso
se abastece
todo
de
distancia.

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61

Divagaciones 61

Miro al cielo

por
    me
        no  
            ri
              za
                 da
                    men
                           te
y no hay Luna,
en esta parte tan hermosa
de la noche,
las estrellas
son las únicas 
pruebas
de un milagro.

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jueves, 18 de mayo de 2017

60



Divagaciones 60

Del murmullo polifónico
del viento entre las ramas,
del siseo de los pájaros
que circunda mi sosiego,
de estos ojos que se entornan
y se extravían 
por tus labios y por tu carne,
de la siesta que me incita
al pecado, 
de la tarde que ardiente 
resucita a este duermevela,
de esta música
que se expande
por las venas y por la piel
por sentir la terquedad
con que te busco,
por probar la ingravidez
con que te sueño.

De todo he de huirme
del clamor de la memoria
que me hiere, de la umbría
desnudez de mis paisajes,
de la aséptica 
pulcritud de los quirófanos
he de irme
al dolor de los exilios,
a la inmensa soledad
de mis pasos
hacia la nada.

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59

Divagaciones 59

Hay fiesta en el patio,
lucen los rosales sus jolgorios
coloridos y estallan los geranios
en intensos arco iris y en el aire,
los gorriones dibujan helicoides
celeste y marrones entre los pinos.
Tengo en el jardín
los espasmos del Levante
que se esconde y que regresa
y el sol ilumina con dorados
los rincones.
A estas horas de la tarde
tengo en mi patio
una fiesta.

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58






Divagaciones 58

A veces, cuando las luces
aparecen por el Este y el viento
se entretiene entre los dibujos del alba
y apenas se  oye una cancioncita triste
rodeada de flores sin futuro. A veces,
te digo, el fulgor de la mañana
me cala hasta los huesos
y me hace sangre
por esta melancolía
tam pam tum
tam pam tum
que no sé de dónde llega
sino de esta bruma en sueño
en que te tengo en mis brazos
como la cadencia de un vals, 
como en la voz de los adioses
que no quieres,
como en el son de una mazurca
que suspende sus notas 
le

si
mas

en 
                el 

                              aire.

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57



Divagaciones 57

Podría hablarte de las rosas que florecen
entre el humus y el barro o hablarte de su aroma
adictivo o del denso verdor del limonero,
de los pájaros que juegan en nuestro patio
a ser arcángeles hambrientos
para alegrar nuestro espacio o podría
hablarte de otras tierras, de otras latitudes
con sus múltiples secretos hermosísimos,
de aquellos campos de violetas
como trinos de cian o de amapolas
como ríos de hematíes en las veredas
amputadas de las mies.
Podría hablarte del sabor de las salinas
en mi plena adolescencia, de los trenes
que rugían en su tránsito hacia el norte
cargados sus vagones de nostalgias
o podría hablarte del puente 
sobre el Caño 18 o amor mío,
podría hablarte del amor,
de este  amor indefinible
que no entiendo...

luego callo.

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56

Divagaciones 56

A estas horas de la noche,
en especial en noches como esta
en que se calman los vientos
y no existen catástrofes
al alcance de las manos
[ni de los ojos].
A estas horas de las sombras
en que todo me parece amable 
y dulce y pacífico
y salgo a la intemperie
para admirar
la inmensidad del Universo
me siento diminuto,
un insignificante 
grano de arena,
una mota de la nada,
un puro espejismo
glauco en el vacío.

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55

Divagaciones 55

Nace, de repente, en esta noche
en que dormitan los árboles 
al compás de los silencios,
un brote de tristezas 
desde dentro de mí.
No es la quietud 
que embarga a mi paisaje,
ni la pobreza de la luz de las farolas
que reviven allá abajo, en la ciudad
donde habitan las rudezas, no es
el silbido del viento por las ramas
deshaciéndolas  de pétalos, ni el  rugir
perenne de la mar hasta el rompiente
con su ronquido crónico
ni esta música nostálgica
que acaricia mi espacio. Es algo
que exhala mi interior
inexplicable.

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miércoles, 17 de mayo de 2017

54

Divagaciones 54

A veces, mujer, un hombre precisa
saber que lo amas, no sólo pensar
que lo amas, suponer que lo amas, 
imaginar que lo amas. A veces, mujer,
tu hombre necestia escuchar de tu voz
un: ¡Te quiero, amor mío!

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53

Divagaciones 53

Como una sierpes que lo abarcase todo,
tus huesos y tu carne, tu piel y tus vísceras
y te recorriera las venas, así el Levante
se hace a tu forma hasta que la belleza
de su tono cansado te sana de nuevo.

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52

Divagaciones 52

Como el Levante crónico, 
desde el Este naciente,
nos llegaron las naves fenicias
con sus telas doradas, con sus signos
en las lenguas, con el sabor antiguo
prendido en sus velas
y dejaron sus huellas entre terracota
y tus huesos y tus mares.

Oh, Gadir, de los tres milenios
el mundo se mueve
y tú con nosotros permaneces 
quieta.

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martes, 16 de mayo de 2017

51

Divagaciones 51

Desde aquí hasta la mar
hay
un bosque diminuto de eucaliptos,
de pinos, de retamas, de romero;
tres veredas en zigzag
ajenas a las leyes y a los bárbaros;
dos carreteras de asfalto que confluyen
en el azul marino del océano y salinas
que exhalan los brillos de la luna
en las noches en que imperan sus influjos
y en esta primavera de contrastes
hay desde aquí hasta la playa
jazmines y buganvillas, brezos, casias
y crisantemos y el viento de Levante
que ofrece con sus ciclos
o el suave candor de la cordura
o la espástica emoción de sus demencias.

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50

Divagaciones 50

Como
te
dije
alguna vez,
alguna vez
tengo que parar
de
escribir
estas
tonterías,
amor
mío.

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49

Divagaciones 49

Debería tener alternativas
para noches como esta
en que la luna se oculta
en algún lugar del cielo
que se me hace invisible
y en que el viento sacude
con violencia
las sombras que habitan
el alma de mi bosque.
Debería tener alternativas
para noches como esta
noche hipotónica
en que mis ganas de escribir
se aproximan a cero.

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lunes, 15 de mayo de 2017

48

Divagaciones 48

No  te vayas, regresa
a estas manos que reclaman
el tacto de tu piel,
a estos dedos que acarician
los bordes de tus dedos
impalpables,
a estos labios que te  besan
aun cuando me huyes.

Ven, no te vayas, vuelve
a la voz que te susurra
a gritos que te ama, 
que recita tu nombre
a los vientos, por las calles,
por los cinco continentes 
y que te pide
que te quedes, 
que te quedes...

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47

Divagaciones 47

Regresa, siempre regresa
a estas latitudes de vinos y de salinas,
de playas luminosas, de aromas
a jazmines; regresa, siempre
regresa, el Levante.

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46

Divagaciones 46

Todo oscuridad y convencimiento
que tras la finitud de esta frontera
no nos queda nada. No me queda nada
ni la voz ecoica que persista unos años
perdurará más allá de algunos lustros.
He dicho todo oscuridad y ni eso
solo el no ser será...
sin más preámbulos.

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domingo, 14 de mayo de 2017

45

Divagaciones 45

Hay palabras que resuenan los domingos
desde siempre: Aleluya, salmo, homilía,
sacerdocio, camino a la playa o tañido
de campanas que recitan un reclamo.
Hay palabras con olor a fiesta grande:
Noche que sucede hasta las luces,
almuerzo de familia, güisqui y café
o viceversa, ocaso entre nostalgias,
compendio de cosas sinsentido
y regreso, sí y regreso
de nuevo a la rutina,
hasta mañana
a
m
o
r
m
í
o
.

.