domingo, 13 de agosto de 2017

64

Agosto 64

Otra vez la noche se cuela por mis venas
como un parásito que se nutra de mi pulso
y me robase otro día más. Y si mañana
de nuevo amaneciera ¿es seguro este hecho?
te digo, amor mío, que si mañana
amaneciera y ya domingo,
el sol se desplazara hacia tus manos
acaso ¿no esperara una caricia
cálida y suave? al menos
hasta que, como siempre, al ocaso
la noche me invadiera la sangre
con sus sombras.


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